Sacramento de la Reconciliación.
LA RECONCILIACIÓN
Se le denomina sacramento de
conversión porque realiza sacramentalmente la llamada de Jesús a la
conversión (cf Mc 1,15), la vuelta al Padre (cf Lc 15,18)
del que el hombre se había alejado por el pecado.
Se denomina sacramento de la
penitencia porque consagra un proceso personal y eclesial de
conversión, de arrepentimiento y de reparación por parte del cristiano pecador.
CIC. 1423.
FUNDAMENTO BÍBLICO
“Diciendo esto sopló y les dijo: “Recibid el
Espíritu Santo, a quien perdonéis los pecados les serán perdonados, a
quien se los retuviereis, les serán retenidos” (Juan 20, 22-23).
MINISTRO
Papa. Obispos. Presbíteros
SUJETO
Todo bautizado que haya cometido algún pecado mortal o venial
MATERIA
Pecados veniales y mortales
FORMA
“Yo te absuelvo de tus pecados, en el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo”
GRACIA SACRAMENTAL
Hace que nos reconciliemos con Dios, a través del arrepentimiento y de
Su perdón.
Devuelve la salud al alma
Fortalece para combatir las tentaciones
EFECTOS
La reconciliación con Dios
Aumento de la gracia santificante
Reconcilia al pecador con la Iglesia
Se recuperan las virtudes y los méritos perdidos por el pecado grave
LITURGIA
Acogida del penitente
Lectura de la palabra de Dios
Confesión de los pecados del penitente
Yo confieso
Absolución sacramental por parte del confesor
Despedida del sacerdote

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