Sacramentos del Orden
ORDEN SACERDOTAL
El Orden es el sacramento
gracias al cual la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles sigue siendo
ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: es, pues, el sacramento del
ministerio apostólico. Comprende tres grados: el episcopado, el presbiterado y
el diaconado. (CIC. 1536).
FUNDAMENTO BÍBLICO
“Les constituyeron
presbíteros en cada iglesia por la imposición de las manos, orando y ayunando y
los encomendaron al Señor” (Hechos 14, 23).
También Lc 22,19-20: el
“hagan esto” (la eucaristía) está referido a los apóstoles.
" A quienes ustedes
perdonen los pecados les quedarán perdonados; y a quienes no se los perdonen
les quedarán sin perdonar" (Juan 20,23; Mateo 16,19; 18,18).
MINISTRO
Los ministros de la
ordenación (presbiterial y diaconal) son los obispos.
** Nota: Para la ordenación
de un obispo debe haber por lo menos tres obispos. No se puede ordenar un
obispo sin el consentimiento del Papa.
SUJETO
"Sólo el varón (vir) bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación". Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato "por el Reino de los cielos.
MATERIA
Imposición silenciosa de
las manos.
FORMA
La oración consecratoria
que los libros litúrgicos prescriben para cada grado (cfr. CIC, c. 1009)
En la ordenación de
presbíteros son las palabras de la oración que el obispo dice después de que el
ordenado ha recibido la imposición de las manos. Las esenciales son: Te
pedimos, Padre todopoderoso, que confieras a estos siervos tuyos la dignidad
del presbiterado; renueva en sus corazones el Espíritu de santidad; reciban de
Ti el sacerdocio de segundo grado y sean, con su conducta, ejemplo de vida.
GRACIA SACRAMENTAL
La gracia del Espíritu
Santo propia de este sacramento es la de ser configurado con Cristo Sacerdote,
Maestro y Pastor
EFECTOS
a) el carácter indeleble,
b) la potestad espiritual,
c) el aumento de gracia
santificante y
d) la concesión de la
gracia sacramental.
CELEBRACION LITÚRGICA
De los tres grados del orden la
ordenación tiene lugar dentro de una celebración Eucarística.
El rito particular
Obispo: tienen que ser
como mínimo tres los obispos ordenantes, para así asegurar la sucesión
apostólica. Se tiene que realizar, generalmente, en la iglesia catedral propia
del obispo.
Después de la proclamación del
Evangelio tiene lugar la presentación del candidato y la lectura de la bula
papal por la cual se nombra al ordenando como obispo de su diócesis
Después de la homilía, tiene lugar
la liturgia del sacramento, con un interrogatorio por parte del ordenante
principal y sigue la postración al suelo con el canto de la letanía de los
santos; sigue la imposición de manos por parte de todos los obispos presentes y
seguidamente tiene lugar la plegaria de ordenación en la cual el candidato
tiene sobre su cabeza el libro de los Evangelios sostenido por dos diáconos.
Finalizada la plegaria de ordenación, tiene lugar la entrega de las insignias
episcopales: en primer lugar, el evangeliario, después el anillo, después la
mitra y finalmente el báculo. Seguidamente se sienta a su cátedra y toma
posesión.
Presbítero: Después de la
proclamación del Evangelio tiene lugar la presentación del candidato mientras
que el obispo pregunta sobre su idoneidad. Después de la homilía tiene lugar el
interrogatorio y la postración en el suelo durante la letanía de los santos. A
continuación, tiene lugar la imposición de manos por parte del obispo –sólo el
obispo que preside– y de todos los presbíteros presentes, seguida de la
plegaria de ordenación. Finalizada esta plegaria, tiene lugar la imposición de
la estola en forma presbiteral y la casulla, seguida de la unción con el santo
Crisma en las palmas de las manos, la entrega de la patena y del cáliz y el
beso de paz por parte del obispo y de los presbíteros presentes. Finalmente, la
misa sigue como de costumbre.
Diácono: Después de la
proclamación del Evangelio, tiene lugar la presentación del candidato mientras
que el obispo pregunta sobre su idoneidad. Después de la homilía tiene lugar el
interrogatorio y la postración en el suelo durante la letanía de los santos. A
continuación, tiene lugar la imposición de manos, únicamente por parte del
obispo que preside, seguida de la plegaria de ordenación. Finalizada esta
plegaria, tiene lugar la imposición de la estola en forma diaconal y la
dalmática, de la entrega de los Evangelios y el beso de paz por parte del
obispo y de los diáconos presentes.




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